el blues del teléfono
Odio esperar a que suene el teléfono
un día soleado se vuelve gris
una sonrisa se vuelve mueca.
Odio tanto esperar a que suene el teléfono
Negras velas surcan los mares de mi pensamiento
Odio en extremo esperar a que suene el teléfono
tanto lo odio,
odio infinito, odio perverso
odio cóncavo y convexo
odio siniestro, tanto odio tanto
hasta que accidentalmente lo pierdo.
(el teléfono, bueno fuera que el odio)
Por lo menos ahora sé
que menos que nunca sonará el teléfono.


