nada funciona
en noches como ésta,
me tumbo en la cama
me abrazo (tiernamente)
y me dejo llevár por la melancólica música
el ipod proyecta un haz de luz en el techo
y me siento tristemente yo.
un poco derrotada, un poco humillada
ya sabemos la historia del gato al que le gusta creer
del gato al que le gusta
del gato….
esperar algo, no funciona
no esperar nada, tampoco
nada funciona, esa es la verdad
no es algo que se haya roto
así ha estado siempre
sin funcionar.
nada, excepto tal vez
romperse algunos huesos
quedar inerme ante música
ante fuerza de gravedad
ante la levedad,
sobre todo.
sospechan bien:
de la luna ni sus luces,
estaré bajo la cama….


