Tan dulce
Las risas de los niños se tropezaban con mi falda
las lagartijas en el jardín de enfrente,
llegué a prentender que la vida tiene sentido
aunque lo haya pedido prestado.
Me acordé de pronto, de como juntas palabras
de como suenan cuando las pienso con tu voz
de lo bien que se ven con tu sonrisa
me acuerdo, sí…
Me acuerdo del borde del plato
de que era sábado y hacía calor
(casi siempre era sábado y hacía calor)
de que estuve dos horas en el parque
sonriéndole a las hormigas
¿Desde cuándo una uva pasa
en el mar naranja de una gelatina
provoca tantas,
pero tantas ganas de tus caricias?


