again and again and again and again…
Me atraviesas
ignoro olímpicamente el deseo de hablarte
ergo
ardo en mi propia flama.
Tu criptosis es contagérrima
¡hasta el glíglico se me traba!
Hora de bailar catala sobre tu recuerdo
pero estoy triste en realidad
olvidé tu rostro
y peor aún
olvidé tu tacto en mi espalda.



