En Nombre de Dios
No sos nada de lo que alguna vez he sido
No soy nada de lo que alguna vez has sido
Y sin embargo la gran casualidad
(tan fetichista ella)
lo hizo una vez más :
nexos, lazos, encuentros…
Una columna del diario (no a diario)
una diabólica triangulación
colonia roma - Internet – alcohol
con todo eso ¿qué puedo hacer yo?
Si me erizas al más mínimo tacto
pierdo la vertical, las razones su sentido,
se desnudan las barreras…
se hipotenusan las excusas…
Pero las voces, siguen ahí las voces…
Y yo tiemblo, de frío, de miedo, de lluvia, de falta de ilusión…
No te puedo dar nada
No lo que tú quieres,
Te enveneno con mi saliva
Te asesino con mis abrazos
Esto es un albur de “aquí y ahora”
Y te diré que apuestes por mi derrota.
Tres

Sí, estabas ahí.
Y tú aunque no lo sepas (y yo no te lo quiera contar)
Y tú, aunque te quedaste dormido.
Me Ilusiono.
D e m a s i a d o
Ese es mi problema.
¿En serio?
¿Yo?
Tal vez contigo,
porque todo parecía perfecto.
Contigo jamás!
Es tan fácil enamorarse de ti, que mejor no.
Pero contigo,
Ya no puedo. Algo está muerto.
De pronto me asustan tus dos palabras:
Siempre – Estabilidad.
Justo ahora que me sentía tan libre
Y estoy tan asustada
¿Me ilusiono demasiado?
Y ahora que me das todo lo que pudiera desear
Simplemente
No puedo ilusionarme.
(no puedes o no quieres, me repite tu voz como en la madrugada)
En pocas palabras
Sobre los ojos
tengo mis manos cubriéndolos
los dedos entreabiertos.
Quiero ver y no quiero.
Quiero verte y no quiero.
Estoy en aceleración
- no puedo pensar mucho
- no puedo sentir mucho
Espero, sólo al invierno.
Qué manía, el disfrutar la maldad
Qué vicio esa felicidad de piel amoratada
Me condeno
Me condeno a desear
Ardo:
en una incógnita flama.
la oscuridad brilla
De pronto sentí que soy insuficiente, que necesito más, que he estado estancada.
De pronto quiero hacer, escribir, leer, viajar, amar, coger, reir, jugar, estudiar, ir más allá (porque viajar no solo es ir lejos, también es ir a lo más alto o a lo más profundo).
De pronto tengo la necesidad de quitarme el apego: nadie es mío, en nadie más tiene por qué estar mi seguridad.
De pronto siento que mi energía regresa, que los golpes sanan, que letras ya no producen heridas…
Pienso en todos aquellos que me han regalado su tiempo, sus enseñanzas: mis padres, mis hermanos, mis amigos, mis maestros… y les agradezco infinitamente.
Pienso en todos mis amantes, que me han regalado su cariño, y han compartido conmigo su cuerpo y sus caricias… les agradezco inmensamente.
Pienso sobre todo en él (que sin saberlo), en ese bellísimo encuentro, me hizo ver que hay otra forma de darse, de sentir plenamente, sin esperar nada más, con toda la tranquilidad que da la libertad, me hizo reflexionar que de los otros no puedo esperar más que la inspiración, la poesía y lo etéreo, que el verdadero amor soy yo, es mi cuerpo.
(de pronto me sentí el señor Burns diciendo: les traigo amor! jajaja)
Regalos
Piel erizada, irritación
maldita ginecología,
arruina la estética
de mi tarjeta de presentación.
Ya sin querer pensar
tomo la ruta panorámico-nostálgica
difícilmente lleva a algún lado:
El pasado no es un lugar.
El presente es esta tarde y me encanta el plan.
Bebida evocadora tan de tu estilo
Todavía me preguntas qué quiero tomar.
De piña, sí, quiero de piña.
Y quiero de todas las formas.
Y quiero.
Trazos de lenguas sobre las nubes
(¿dormiste bien en las nubes?)
pintadas ahora con tu huella dactilar
Garras de tigre en las rayas del tigre,
Juego infinito perfectamente conocido
¿jugamos buscando originalidad?
sorpresa, ternura, cosquillas…
y tu sonrisa para retroalimentar.
Ramas susurrantes en la ventana
Cuánta calma, cuánto atardecer
dibujado en la pared.
Hongos rojos en el bosque
aroma alucinógeno
pitufresa con cerveza,
algo así ha de ser…
Sin tramites, sin decir de más
Sin envoltura para llevar.
Por puro espíritu festivo
Nos regalamos y ya.


